Font Size

Layout

Menu Style

Cpanel

VisaSoft

Valoración del Usuario:  / 0
MaloBueno 

- El software “visasoft” y su antecesor

Era natural comprender desde el principio las  grandes posibilidades que pueden ofrecer los medios tecnológicos que brindan los computadores y la informática para hacer de la visagrafía una herramienta accesible a todas las personas interesadas en la escritura de la lengua de señas. De hecho, la versión de escritura sign writing para la lengua de señas americana y de otros países, posee una plataforma llamada sign writer que permite la producción de los símbolos a través del computador.  La implementación de un esquema informático adecuado para la visagrafía requería su propio enfoque.

El trabajo inicialmente fue propuesto a tres estudiantes del programa de Ingeniería de Sistemas de  la Universidad Tecnológica de Pereira, quienes lo adoptaron como su tesis de grado. Se les pidió que hicieran un editor gráfico capaz de permitir la creación de los grafemas y de los ideogramas a partir de los grafemas. Una vez creados los ideogramas el software  permitiría evocarlos según su significado para ponerlos en una secuencia dentro de un texto. Esta fue la primera versión realizada, que, aunque primitiva abrió el camino para futuras experiencias.

La segunda versión de visasoft, como se le llamó de allí en adelante, mejoró sensiblemente la anterior. Realizada por el ingeniero Daniel Pablo Hernández, introdujo un editor gráfico más hábil que, además, guarda archivos en forma de vectores y no como mapas de bits. Estos archivos son sensibles a los cambios de los grafemas iniciales, de modo que no es necesario modificar cada ideograma si se introduce, por ejemplo, un nuevo estilo en los grafemas, sino que basta utilizar en los mismos archivos la nueva versión para que el sistema dibuje ateniéndose a estos patrones. Por otra parte, visasoft permite evocar en un pequeño editor de texto los diferentes ideogramas, bien sea empleando el nombre en español o señalando los grafemas componentes de cada uno.

Las versiones de visasoft hasta ahora desarrolladas son prototipos adecuados para realizar algunos manejos que tengan en cuenta sus limitaciones, pero no pueden ser liberadas para el público general.

Una de las metas para continuar el desarrollo consiste en agilizar la edición de texto con los ideogramas como fuentes true type , mejorar la salida en pantalla, dotar al sistema de diferentes formas de consulta que incluyan el diccionario de visagrafía y la posibilidad de mezclar indistintamente texto en alfabeto romano o en visagrafía. Esta podría ser una excelente herramienta para permitir la difusión de la visagrafía a través de Internet y su eventual uso en sistemas de comunicación como los celulares.

- El orden lexicográfico

Ante la necesidad de sistematizar por medio del computador y para poder lograr la traducción en doble vía de una manera eficiente, encontramos la manera de codificar cada uno de los grafemas, de modo que el código pudiera ser utilizado como referencia en todas las operaciones de composición gráfica y como guía para un ordenamiento lexicográfico. En otras palabras, hay una  dificultad que se resuelve con este método y que existe todavía en los glosarios de lengua de señas que se publican en todo el mundo: si se conoce la forma de la seña, ¿cómo encontrar su significado? Normalmente hay que pasar páginas y páginas al azar con esperanza pero sin seguridad de encontrarlo, porque las señas no se ordenan de acuerdo con ninguna regla. Por esta razón los diccionarios de lengua de señas son temáticos y se organizan por categorías relativamente arbitrarias, como el vestido, la calle, el parque, el hospital, la física, la química, etc. Esta dificultad no está superada ni siquiera en lenguas antiguas como el chino o el japonés, donde el ordenamiento se basa en el número de trazos, pero es inadecuado por la  gran cantidad de ideogramas  existentes y por las diferencias entre métodos de conteo.

Al asignar un código numérico (o alfabético, que es nuestra última versión) a los grafemas, se puede marcar cada ideograma con la secuencia de los códigos de los grafemas que contiene. Esta regla simple no impide que  dos secuencias iguales correspondan a diferentes palabras, pero ambas aparecerán juntas en el diccionario y el usuario puede escoger la que le interesa. Si la secuencia codificada no aparece en el lugar que le corresponde, se tiene la certeza de que no está en el diccionario.

PRIMERAS EXPERIENCIAS CON LA VISAGRAFÍA EN LA ESCUELA DE LA PALABRA

Se lleva a cabo desde 2004 un conjunto de experiencias en la E de la P en la que distintos grupos de estudiantes han sido expuestos a alguna forma de instrucción alrededor de la visagrafía. Inicialmente se realizaron pequeñas sesiones de presentación de cuentos e historias que se narraban a los niños y niñas  de transición a medida que se les mostraba el texto escrito en visagrafía. A continuación se invitaba a los niños a identificar las palabras más relevantes y a intentar leer el texto escrito en el tablero, sobre la base  de la memoria ya construida en la narración. Los primeros resultados fueron evaluados solamente a través de la apreciación directa, pero dieron muchas claves acerca de la notable comodidad que los infantes presentaban frente a la interpretación del texto escrito. Se les invitó también a reproducir las palabras separadas y a conectar las palabras con sus correspondientes imágenes, con éxito notablemente mayor que en el caso de las palabras en español.

En general, los infantes, los niños y las niñas y los jóvenes de los cursos superiores han venido mostrando un gran agrado al trabajar con la visagrafía, a pesar de que presenta cierta dificultad de escritura. La relación estrecha que guardan los grafemas con los rasgos y los movimientos de la lengua de señas facilitan mucho el aprendizaje y la memorización.

-¨La gallina roja y el grano de maíz”

Para tener dar mayor acceso a la visagrafía a los niños y las niñas de la E de la P se decidió realizar un proyecto de traducción de algún cuento tradicional cuyas condiciones debían ser brevedad, simplicidad en el vocabulario e interés formativo.  Se escogió la fábula de la gallina roja y el grano de maíz que, además, posee una cadencia dramática que le imprime interés y posibilidad de participación a los niños y las niñas. Este texto se tradujo a visagrafía,  se ilustró con los dibujos de nuestro colega Edgar Medina y se editó en forma de una cartilla a todo color con dos caras: una en español y la otra en visagrafía.

Los maestros señantes no oyentes del IdeA y de la E de la P realizaron alrededor de este cuento una dramatización que incluyó escenarios y disfraces, y posteriormente crearon una película que dura unos doce minutos, filmada en una finca, con guión, dirección, cámara, actuación, utilería y sonido (!) implementados íntegramente por ellos mismos con la ayuda de algunos estudiantes no oyentes de la E de la P.

EL PROYECTO CON EL FPAA Y PROYECTO SOCIAL COLOMBIA DE BELGICA

Experimentadas las primeras posibilidades de la visagrafía, hubo necesidad de plantear un proyecto más ambicioso que permitiera ampliar los resultados y, por supuesto, la cobertura.

Inicialmente, en 2004, a través de la ONG belga Proyecto Social Colombia, se obtuvo financiación para generar las primeras 200 palabras que serían la base para un futuro diccionario. Este proceso se cumplió dentro de las dificultades de la necesidad de revaluar muchas veces el trabajo para darle claridad y funcionalidad a la propuesta.

Pero se hacía necesario crear todo un diccionario de al menos 2000 ideogramas y escribir algunos textos que sirvieran como apoyo para la enseñanza y para validar la idea de que efectivamente la lengua de señas puede ser escrita.

Se presentó la posibilidad en 2005 cuando el Fondo Para la Acción Ambiental y la Niñez nos enviaron convocatoria para participar en la financiación de proyectos. Esto permitió que concretáramos las necesidades en lo siguiente:

Escribir el diccionario español-lengua de señas con dos mil ideogramas. Con fotografías para las señas, abundantes sinónimos en español, y, sobre todo, que pudiera leerse en las dos vías.

Escribir por lo menos dos cartillas: una para enseñar la visagrafía propiamente dicha y otra para enseñar a los niños y niñas no oyentes la lengua española por medio del uso de la visagrafía como vehículo facilitador.

Traducir del español a la lengua de señas colombiana al menos el resumen de tres obras: una de contenido literario, una de contenido histórico y otra sobre cultura ciudadana.

Realizar una experiencia piloto en la E de la P con estudiantes, docentes, padres y madres de familia para incorporar a toda la comunidad educativa en el proceso de aprendizaje de la visagrafía,  de manera que se pudiera tener un primer campo de prueba para la convalidación de las acciones anteriores.

Invitar a un grupo de maestros y maestras señantes de todo el país, a través de las instituciones que atienden personas con discapacidad auditiva, para presentarles los resultados de la investigación, entregarles los materiales, enseñarles los fundamentos de la visagrafía y someter  todo lo actuado al escrutinio de representantes de la comunidad supuestamente interesada para que emitieran su opinión y pudieran eventualmente servir como multiplicadores de la visagrafía, si resultara útil y provechoso para ellos hacerlo.

LA EXPERIENCIA CON LOS DOCENTES.

En primer lugar, se debe señalar que todas las actividades emprendidas en la E de la P han contado en todo momento con la colaboración y el beneplácito de sus directoras, inicialmente la terapeuta ocupacional Beatriz Bejarano y en el presente la fonoaudióloga María Cristina Murillo.

Para realizar la experiencia piloto con la comunidad de la E de la P, se había inicialmente pensado en comenzar con los estudiantes, pero por dificultades surgidas frente a las autoridades educativas, cuya explicación aparece más adelante, fue necesario posponer la actividad. Al final resultó más viable iniciar con los y las docentes, ya que habría resultado inconveniente enfrentarlos a los estudiantes en una posición más avanzada que la de ellos.

En la E de la P encontramos un grupo de docentes que desempeñan sus labores normales en torno a la enseñanza de las diferentes áreas que han sido establecidas por el MEN y que corresponden al pensum de estudios de los ciclos de básica primaria y básica secundaria, como ocurre en todas las instituciones educativas del país. Pero en la E de la P, estudiantes no oyentes y oyentes por igual se integran en las aulas. Aquí el hecho diferente y único en su género es que las clases se imparten fundamentalmente en LSC.

Los estudiantes no oyentes no son la regla, pero tampoco representan la excepción, como sucede en el resto de Colombia y probablemente del mundo, donde lo normal es que algunos estudiantes con discapacidad auditiva se incorporan a las escuelas regulares como si fueran invitados especiales.

Esto significa, de entrada, que un docente de la E de la P posee características diferentes, pues debe ser usuario, ojalá muy eficiente, de  la LSC. Por lo general así sucede, pero es inevitable que haya cambios y traslados, por lo cual los docentes nuevos deben asimilar la situación sin ser capacitados previamente y terminan sometidos a un proceso de aprendizaje espontáneo que, aunque normalmente no es muy largo, carece de los controles que garanticen la calidad.

Es una situación enteramente similar a la que se presenta cuando un maestro llega a un país extranjero cuya lengua no domina, con la diferencia que en el caso de la E de la P el docente sólo se ve enfrentado a la lengua extranjera en el ámbito escolar y no en las demás instancias de la vida diaria.

En estas condiciones, los conocimientos y el dominio de la LSC son muy heterogéneos entre los maestros y las maestras, quienes hacen su mejor esfuerzo por alcanzar un nivel de suficiencia que les permita interactuar adecuadamente con sus alumnos.

Los docentes no oyentes son muy escasos en toda la nación, debido ante todo a que su educación se ha encontrado siempre con la barrera comunicativa, en los concursos para docentes se enfrentan a desventajas y a la necesidad de competir con aspirantes oyentes y se les asigna normalmente el perfil de modelos lingüísticos, a pesar de los títulos profesionales recibidos.

En la E de la P no es diferente la escasez, pues durante la mayor parte de esta experiencia sólo ha habido una docente de planta no oyente (entre 2004 y 2005 hubo dos). La labor de atender a la población no oyente recae, pues, en las manos de los docentes oyentes cuyo nivel de manejo de la LSC no es tan alto como el de los señantes nativos. El IdeA ha proporcionado, en forma permanente y a veces dentro de los objetivos del presente proyecto, la colaboración de tres maestros no oyentes que contribuyen al rediseño curricular, con actividades extraescolares y dando apoyo para el desempeño social de los estudiantes no oyentes. Esta última actividad es de carácter constante, aunque no reviste ninguna formalidad.

Dadas estas circunstancias, se inició en el primer semestre de 2006 la capacitación de los docentes de la E de la P alrededor de la visagrafía. El derrotero seguido utilizó la idea de partir de lo básico para ir desarrollando luego los conceptos más avanzados. Es decir, se comenzó con el estudio paulatino de cada grafema, los grafemas derivados de él y los ideogramas que se pueden construir con todo lo aprendido. Los movimientos, estudiados por separado, fueron apareciendo también desde los más simples hasta los más complejos. En este enfoque se utilizó la hipótesis de que el maestro puede adquirir conocimiento de los mecanismos y la teoría que subyacen a los procesos antes que un dominio puramente práctico o integral. Esta forma de percibir el problema le permite obtener una visión más global de cuyos detalles ya se puede ocupar en un estudio personal.

Las dificultades encontradas tuvieron más que ver con el hecho de que el tiempo empleado en la  capacitación formaba parte del tiempo libre de los docentes, y en consecuencia la regularidad no era completa y la atención a veces se dispersaba en asuntos personales que debían atender. Durante la capacitación en visagrafía se realizaron pruebas de evaluación y después del proceso, que duró un año académico, se realizó entre los docentes una encuesta para evaluar la apreciación que les mereció dicho trabajo de capacitación. Las opiniones emitidas fueron en general favorables.

LA EXPERIENCIA CON LOS ESTUDIANTES.

Los estudiantes de la E de la P fueron posteriormente incluidos en la experiencia piloto para la enseñanza de la visagrafía. Se decidió hacerlo primero con los jóvenes de los cursos superiores, porque eventualmente la puesta en práctica de técnicas que no han sido probadas pueden corregirse más fácilmente con ellos que con los más pequeños, y porque pareció prudente que jóvenes a punto de abandonar la escuela no perdieran la oportunidad de tener contacto con esta experiencia de la que, además, podrían convertirse eventualmente en multiplicadores.

La realización de esta actividad se encontró inicialmente con oposición directa por parte de la Secretaría de Educación Municipal, desde donde, sin expresar razones concretas, se presentaron objeciones a que se realizara. Después de dar a conocer este hecho a los docentes y a los padres de familia de la Institución Educativa La Palabra, se emitió una declaración para defender la necesidad de que la lengua de señas sea  enriquecida por medio de la visagrafía. Esta declaración fue firmada igualmente por padres y docentes en respectivas reuniones de información y fue presentada ante el Alcalde de la ciudad, quien logró obtener una reunión con la doctora Fulvia Cedeño del Ministerio de Educación, ante quien se hizo una presentación de los objetivos y la metodología de la visagrafía, presentación que en dos ocasiones anteriores no se había logrado que aceptara. La doctora Cedeño, después del informe, aceptó de manera informal que se realice el proyecto, pero dejó pendiente formular los lineamientos para poder comenzar.

Con el objeto de dar explicación a algunas preguntas que iban surgiendo entre las personas  interesadas, se redactó un documento para difundir ampliamente, llamado “Preguntas frecuentes sobre la visagrafía”.

Como ya se dijo, ante esta dificultad, el equipo de trabajo tomó la decisión de adelantar la correspondiente labor que estaba planificada para los docentes, ya que con ellos fue posible concertar la utilización de su tiempo libre para realizar el entrenamiento.

El giro que tomaron los acontecimientos ha favorecido en parte la posibilidad de que la metodología que se adopte con los niños y las niñas, así como con los padres y las madres de familia, pase primero por el filtro de los docentes, quienes son en última instancia los llamados a hacer la correspondiente transferencia en el largo plazo.

De hecho, por recomendación de la Unidad Técnica de acompañamiento, se creó un grupo piloto de estudiantes de los primeros años de bachillerato que podían  participar en tiempo extra y en las instalaciones del IdeA dentro de un programa de formación que permita hacer una intervención lo más inmediata posible.

Después de realizar una visita a la Ministra de Educación para presentarle las dificultades surgidas, se decidió iniciar en febrero de 2007 la enseñanza de la visagrafía a todos los estudiantes de bachillerato (oyentes y no oyentes) de la Escuela de la Palabra. Este proceso se llevó a cabo casi simultáneamente con la creación de la correspondiente cartilla, de modo que los maestros señantes a cargo de la enseñanza retroalimentaron las actividades de producción del material, al tiempo que recibían del equipo de trabajo las orientaciones sobre los objetivos, la metodología y los contenidos por impartir. Participaron como receptores directos de clases de visagrafía un total de 191 estudiantes, de los cuales 68 son no oyentes. La enseñanza de la visagrafía ha sido incorporada por la E de la P a las clases de lengua de señas, en una metodología en la que la profesora de lengua de señas desarrolla el tema ampliamente en forma señada durante la primera mitad de la clase; luego, el profesor de visagrafía desarrolla las porciones acordadas previamente, mientras la profesora toma nota de lo actuado durante la clase para dejar registro de aquellas cosas que surgen por fuera de la preparación.

Igualmente, según la recomendación recibida de comenzar a realizar la actividad con algunos jóvenes que por fuera de las aulas pudieran participar, se inició el proceso en 2007 con un grupo de 23 estudiantes que asistían al Instituto de Audiología dentro de un contrato con la Alcaldía Municipal (Banco de Oferentes) y la tarea continuó en 2008 con 47 jóvenes de ambos sexos y de muy variadas edades.

Vale la pena anotar una experiencia consistente en que uno de los jóvenes del Banco de Oferentes fue escolarizado en la Escuela de la Palabra después de haber recibido entrenamiento por cerca de seis meses en visagrafía en el primero de estos programas. Actualmente dicho joven es sin lugar a dudas un hábil lector dentro del repertorio de visagrafía que se les ha dado a conocer, tal como se puede verificar en uno de los videos de registro.

Esta labor se continúa dentro de los cursos de lengua de señas del programa académico en la E de la P y en un semillero de visagrafía diseñado especialmente para los jóvenes mayores que ya tienen alguna experiencia con la visagrafía y que se realiza semanalmente en el IdeA.

LA EXPERIENCIA CON LOS PADRES Y LAS MADRES DE FAMILIA.

Esta es probablemente la parte más pobre del informe, porque a pesar de que los acudientes de los estudiantes participaron activamente en actividades de socialización y defensa de la visagrafía (en particular para emitir la Declaración), la actitud frente a la capacitación por períodos relativamente prolongados de tiempo es de renuencia. Muy pocos entre padres y madres de familia encuentran disciplinadamente un tiempo para dedicar en forma sistemática en asuntos de la Escuela. Es necesario tener en cuenta que en la mayoría de los casos los estudiantes provienen de los estratos socioeconómicos más bajos.

Sin embargo, algunos de los acudientes que han comprendido la necesidad de realizar un acompañamiento más cercano a sus hijos no oyentes se han preocupado por tomar clases de lengua de señas en los cursos que el IdeA brinda permanentemente. En estos cursos se ha optado por hacer la iniciación a la visagrafía para poder incorporarlos y cumplir el cometido planteado inicialmente.

EL TALLER NACIONAL DE VISAGRAFÍA.

Este fue el nombre asignado al evento nacional propuesto inicialmente para ser realizado bajo los auspicios del FPAA. Utilizando como medio principal de difusión la red, particularmente algunos portales que comunican entre sí a las personas con discapacidad auditiva, a partir de marzo de 2008 se inició el anuncio de la realización del evento nacional para maestros de niñas, niños y jóvenes no oyentes. Esta primera convocatoria no obtuvo mayor respuesta por parte de quienes podrían estar interesados. Sin embargo, a raíz de la presentación en Bogotá del Diccionario de Visagrafía, tanto en la Fundación Santillana como en la Feria Internacional del Libro, hubo alguna difusión a través de los medios masivos y contacto directo con muchas personas relacionadas con la docencia para no oyentes: padres, maestros y administradores. La aparente indiferencia inicial pareció disolverse y ya muchas personas tuvieron conocimiento acerca de la próxima realización del Primer Taller Nacional de Visagrafía (TNV). La oposición de FENASCOL pudo sentirse a través de Internet en un documento que presentaba la posición de la Federación en contra de la visagrafía (ver anexo 6, link documentos).

A este documento se le dio respuesta a través del mismo medio, porque ya era tiempo de presentar la posición del IdeA en torno a las opiniones de la Federación Colombiana de Sordos que ya se conocían desde antes (ver anexo 5, link documentos).

Se inició una segunda citación al TNV por invitación directa a las entidades comprometidas con la educación de los no oyentes y nuevamente se hizo énfasis en la posibilidad de proporcionar gastos de viaje, estadía, alimentación y materiales para los mejores candidatos. Se hacía especial recomendación de que los candidatos fueran usuarios solventes de la lengua de señas colombiana, para garantizar mayor aprovechamiento del contenido de los materiales y mayores posibilidades de difusión.

Algunas entidades contactadas no tienen maestros solventes en LSC y otras no atendieron el llamado. En particular se resalta la ausencia de instituciones de las dos costas, de Antioquia, Chocó, Caldas y el sur del país. En especial, los miembros de Asorval en Cali manifestaron tener festividades de aniversario por la misma época, que les impedían asistir. Se hicieron presentes representantes de entidades de Cúcuta, Bucaramanga, Villavicencio, Bogotá, Ibagué y Armenia, y, por supuesto, Pereira. Fueron 28 maestros e intérpretes de 15 instituciones educativas, 8 de ellos oyentes y el resto no oyentes. Tres de los oyentes se desempeñan como intérpretes y maestros a la vez.

En un hotel del centro de Pereira se recibió el 26 de junio a los invitados seleccionados, y hasta el día 28 se realizó el taller. Para comenzar se pidió que cada uno llenara una encuesta inicial en la cual se consultaban generalidades personales y de información previa sobre la visagrafía u otros métodos de escritura. Realizaron la encuesta inicial 26 personas (las otras dos llegaron con algún retraso). Todas las personas asistentes contestaron  la encuesta final.

El programa del taller sólo contenía aspectos académicos que se centraron inicialmente en explicar el origen de la propuesta, el concepto de la comunidad señante y la misión y la visión del IdeA. Todas las sesiones se realizaron íntegramente en lengua de señas, aspecto que fue resaltado por uno de los asistentes al final, quien manifestó que nunca había tenido oportunidad de ver que la lengua dominante no fuera el español. Se discutieron aspectos relacionados con las diferentes concepciones que existen en el país en torno a la educación de los niños y las niñas no oyentes, haciendo énfasis en la diferencia entre la integración de ellos en las aulas regulares por medio de intérpretes y la inclusión social por medio de la expansión de la comunidad señante, para lo cual se hizo una exposición de la metodología que se desarrolla en Pereira a través de la E de la P.

A continuación se realizó un taller inicial de visagrafía  basado en el cuento de la gallina roja y el grano de maíz. Sin entregar la cartilla a los asistentes, se les relató la historia utilizando un video beam para exponer las ilustraciones (sin el texto en visagrafía). A continuación se expuso la misma historia mostrando los textos y “actuando” cada uno de los ideogramas. A renglón seguido se repartieron abundantes copias de todos los ideogramas para que los asistentes, distribuidos en grupos,  los recortaran y pegaran sobre pliegos de papel y por medio de ellos intentaran reproducir la historia, dibujando las escenas según su propia inspiración y agregando el texto en visagrafía.

Al final cada grupo designó a un representante para señar su propia versión frente a toda la audiencia mientras hacía exposición de los dibujos y el texto preparados como ejercicio. La dinámica funcionó de una manera muy notable, pues se intercambiaron correcciones, comentarios, propuestas y muchas bromas sobre los dibujos y las interpretaciones que los diferentes grupos realizaron. En general el nivel de comprensión, asimilación y reproducción de la historia original fue elevado, y los materiales producidos  se conservan como testimonio de este primer ejercicio “a partir de cero” que fue capaz de producir gran entusiasmo y de permitir que los aprendices comenzaran, sin reglas y sin explicaciones previas, a comprender y a asimilar la mecánica de la visagrafía.

A partir de este instante se realizaron varias sesiones de instrucción propiamente dicha sobre la mecánica de la visagrafía, a saber: grafemas, ideogramas corporales y grafemas de movimiento. Se inició la explicación de las reglas de composición de un ideograma y se discutieron ampliamente las formas de representación de movimientos en un plano diferente del frontal, por medio del uso extensivo de ayudas audiovisuales preparadas expresamente para la ocasión y que conforman por sí mismas valioso material didáctico para ser usado en futuras ocasiones.

El siguiente taller consistió en repartir, entre los grupos de trabajo que se formaron, diferentes apartes fotocopiados de la versión en visagrafía de la cartilla de Derechos Humanos. El ejercicio consistió en interpretar el contenido de cada fotocopia utilizando como única herramienta una tabla de los grafemas derivados presentada en la pantalla y las explicaciones recibidas en las conferencias teóricas. Para esto, los aprendices debían tomar cada signo y, de acuerdo con el contexto y con lo aprendido, deducir de qué seña de la lengua de señas colombiana se trataba. Cada grupo debía extraer el significado del artículo tomado de los Derechos Humanos, resumirlo en una forma diferente utilizando el vocabulario deducido de allí, exponerlo dibujado y escrito en visagrafía frente a todos  y representarlo en un pequeño acto teatral en el que participaban todos los miembros del grupo. Nuevamente los resultados fueron muy satisfactorios y mostraron una realidad que pudimos resumir frente a todos como sigue: en un proceso de menos de 10 horas de intervención, los grupos habían aprendido la esencia de la lectura y la escritura de la visagrafía al compararla con su lengua natural que es la lengua de señas. No significa que se hubieran convertido en lectores fluidos, sino que habían asimilado la íntima relación entre la lengua hablada y la escrita y habían captado sus formas de funcionamiento.

Al finalizar estas sesiones de teoría y talleres se repartió entre los asistentes el Diccionario de visagrafía, que estaba siendo aguardado con gran expectativa. Los autores tuvimos que autografiar cada ejemplar a petición de los entusiastas alumnos. Igualmente se repartieron los restantes materiales  y cartillas producidas y un CD con todo el contenido del TNV.

La última sesión se dedicó a hacer unas explicaciones breves acerca del uso del diccionario para explicar los diversos aspectos de la consulta de sinónimos y del ordenamiento lexicográfico. Se desarrollaron ejemplos y se atendieron consultas.

Por cortesía de uno de los benefactores del IdeA, el arquitecto Gabriel Germán Londoño,  el Taller realizó su acto de clausura en una finca de su propiedad en la localidad de Cerritos, a pocos kilómetros de Pereira. Allí los invitados tuvieron una dosis de esparcimiento y finalmente los que así quisieron expresaron por turnos, frente a la cámara, sus impresiones sobre lo vivido en el TNV de Pereira. En general todos desearon que la actividad sea repetida aquí o en otra ciudad, ojalá periódicamente, porque consideraron que hay un gran potencial en la visagrafía y en la comunidad señante para las personas con discapacidad sensorial auditiva.

Los resultados del TNV  pueden analizarse mejor si se consultan los resúmenes de las encuestas, donde se aprecian las opiniones de los muy diversos maestros y maestras que aceptaron el llamado.

La calificación otorgada en promedio por las personas es alta y los comentarios registran mucha complacencia y optimismo. Para algunos de ellos el tema era desconocido y las expectativas eran inciertas, pero al contrastar individualmente las encuestas se observan virajes hacia una satisfacción grande. Esta podría considerarse la primera prueba de fuego para la visagrafía, después de haber pasado por un período de abierta resistencia manifestada por las asociaciones. Después de cerca de un mes y medio de realizado el TNV, nuestro colega Edgar Medina fue invitado a la ciudad de Bogotá por algunas de las entidades  asistentes, para que diera aclaraciones y complementara algunas enseñanzas. Algunos maestros le manifestaron que por medio de la visagrafía ya se podían observar efectos de comprensión éntrelos alumnos que no se podían obtener con la enseñanza del español escrito. Aunque esto puede ser subjetivo y está por confirmarse, es muestra de la actitud positiva que asumen quienes llegan a conocer esta metodología.

 

 

 

Usted está aquí: Inicio Programas Investigacion VisaSoft